Afirmar que el college tennis es cada vez menos americano puede parecer una incongruencia, pero es la realidad. Si bien se sigue jugando en campus universitarios de Estados Unidos, el peso de los tenistas extranjeros es cada vez mayor. No solo en cuanto a número total de jugadores, sino también en cuanto a becas.

Según un artículo reciente en MarketWatch, en el que citaba datos de ScholarshipStats de la temporada 2014, el tenis es el único deporte en el los internacionales ocupábamos más del 30% de los huecos en las plantillas en ambos sexos. Hockey hielo, esquí, squash o golf también superan el 10% de foráneos.

En este escrito para The Washington Post, Chuck Culpeper ofrece varias razones para explicar la consolidación de dicha tendencia. No hay lugar para la xenofobia ni el proteccionismo en las pistas de tenis. El objetivo primordial de los entrenadores es ganar.

(In)Seguridad laboral de los entrenadores

A partir de los años 90, las universidades comenzaron a otorgar primas a sus departamentos deportivos. Algunos de estos bonus dependían de los resultados globales entre todas las disciplinas. Esto produjo un efecto dominó. Los directores deportivos comenzaron a exigir resultados satisfactorios en tenis, una presión que antes no existía. Y para ello, los preparadores entendieron que debían reclutar a los mejores tenistas posibles, de cualquier lugar del mundo.

Cuando yo empecé mi carrera de entrenador en 1970 en Navy (La Marina de EE.UU.), para que te echasen de tu puesto tenías que haber sido condenado por cuatro delitos, ser un drogadicto y operar un burdel dentro de tu oficina,” cuenta el ex-entrenador de Notre Dame, Bob Bayliss. “Los resultados [de tenis] no importaban.”

Eso se terminó.

Los internacionales ahora comprenden la singularidad del college tennis

El ganador del torneo de la NCAA en el año 2000, Alex Kim, considera que los extranjeros de su época no valoraban lo suficiente el privilegio de defender los colores de una universidad.

Muchos tenían experiencia y calidad extraordinarias, pero les faltaba apreciar la singularidad más importante en el tenis universitario: no juegas para ti, sino para un equipo, para toda una institución. Estaban lejos de casa y no sentían lo mismo que un chico tejano que soñó toda su vida en representar a la Universidad de Texas, por ejemplo. Creo que en mi época los equipos con muchos extranjeros eran más vulnerables.”

Hoy en día, basta con pasar unos minutos en las redes sociales de nuestros deportistas VT Sports para darse cuenta que son tan fanáticos de su alma mater como el que más. Es más, los internacionales pelean cada bola como si fuese la última, ya que valoran la importancia de esa beca para sus vidas.

Reflejo del tenis profesional

Estados Unidos ya no es la meca del tenis. Décadas atrás, ganaban Copa Davis, Copa Federación y Grand Slams con pasmosa frecuencia. Hoy en día, si excluimos a Serena Williams, los americanos carecen de figuras que dominen el deporte de la raqueta. Culpeper recuerda que los hombres Europeos han ganado los 30 grandes en categoría individual disputados esta década. Norteamérica no levanta un título de Grand Slam desde que Andy Roddick venciera en 2003 a Juan Carlos Ferrero en la final del US Open.

Esta internacionalización, aunque sea menos drástica, también está presente en el tenis universitario estadounidense. Los entrenadores buscan foráneos y en VT Sports te ayudamos a ponerte en contacto con ellos.

Texto: Pablo Mosquera