El fin de semana del 7 al 9 de abril, el equipo masculino número uno del tenis universitario estadounidense, los Wake Forest Demon Deacons, disfrutaba de un merecido descanso tras 12 victorias seguidas. Inmersos de lleno en la pelea por ganar la poderosa Atlantic Coast Conference, un parón de 12 días sin partidos es un arma de doble filo.

Sin embargo, cuando el entrenador jefe Tony Bresky diseñó el calendario, sabía muy bien lo que hacía. En la alma mater de legendarios deportistas como Arnold Palmer, Tim Duncan o Chris Paul están becados actualmente dos de los mejores tenistas internacionales, el chipriota Petros Chrysochos y el tunecino Skander Mansouri. Ese fin de semana anteriormente mencionado era fecha de Copa Davis y era muy probable que ambos jugadores fuesen convocados.

Así fue. Los dos compañeros en WFU se enfrentaron en el dobles definitivo en Nicosia. Junto a Malek Jaziri, actual número 60 ATP, Mansouri se llevó el gato al agua frente a Chrysochos y Marcos Baghdatis, otrora finalista del Abierto de Australia, por 7-5 3-6 5-7 6-4 7-5.

El 14 de abril, en su primer dual match de vuelta tras defender a sus países, probablemente afectados por el jet lag, ambos tenistas fueron incapaces de vencer a sus oponentes de Florida State. No obstante, Wake Forest consiguió derrotar a los de Tallahassee por 5-2.

Precisamente en Florida State jugó cuatro brillantes temporadas el zimbabuense Benjamin Lock entre 2012/16 antes de intentar dar el salto al circuito profesional. De hecho, sus 180 triunfos combinando individual y dobles le sitúan como el tercer jugador más laureado de FSU. Pues bien, sus registros en Copa Davis (2010/16) tampoco se quedan atrás, habiendo 21 de 28 encuentros, un nada desdeñable 75% de victorias. En 2016, junto a su hermano Courtney John Lock, becado en University of Nevada Las Vegas, consiguió vencer al tándem georgiano formado por Nikoloz Basilashvili (actual 59 ATP) y Nodar Itonishvili en cinco sets.

También en los grupos más modestos de la Davis juega el actual entrenador de la Universidad de Idaho, el paquistaní Mohammad Abid Ali Khan Akbar, Abid Akbar para los amigos. A pesar de competir para los Vandals entre 2009 y 2013, no debutó con Paquistán hasta 2015. Akbar ganó su primer individual al indonesio David Susanto por 6-0 7-6 0-6 6-2.

También hay precedentes de estrellas NCAA aprovechando la Davis para enfrentarse a jugadores top. Sin ir más lejos, el actual número uno en el ranking ITA, Mikael Torpegaard, se midió a un tal Rafael Nadal en 2015. El número uno de Ohio State University le arañó nueve juegos al ganador de 14 Grand Slams en el primer partido de la eliminatoria entre Dinamarca y España.

En 2012, el sophomore surafricano Nik Scholtz cumplió con creces el enorme desafío que suponía lidiar con el canadiense Milos Raonic en la jornada inaugural del playoff del Grupo Mundial, cediendo por un ajustado 7-5 6-4 7-5 ante el finalista de Wimbledon 2016. En 2015, Scholtz se convirtió en el primer jugador en la historia de la Universidad de Mississippi (Ole Miss) en ser nombrado All-American en sus cuatro años como Rebel.

Y me estoy dejando a muchos otros que también compaginaron carrera en Estados Unidos con la Copa Davis como los ecuatorianos Emilio Gómez y Roberto Quiroz, el letón Mikelis Libietis o el tunecino Slim Hamza.

Lo que está claro es que si una entrenadora o entrenador decide reclutar a estrellas de países con menor tradición tenística, ha de marcar en rojo las fechas de Copa Davis para confeccionar su calendario sin sobresaltos.

Texto: Pablo Mosquera

cuadro semifinales copa davis 2017
2017-04-19T13:05:08+00:00